Martín no quiere morir

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La música facilita el “darse cuenta” en el hospital

Siempre he creído en la vida después de la muerte, pero al empezar a trabajar en hospitales y entrar en contacto con personas que fallecerán de modo inminente he tomado conciencia de que en realidad no lo sé, no sabemos lo que viene cuando morimos. Podemos imaginarlo, intuirlo, leer libros, afiliarnos a creencias religiosas o ateísmos… pero no hay certezas. Y esa incertidumbre, esa inminencia, esa necesidad de despedirse y cerrar para partir hacia lo desconocido es abrumadora. ¿Cómo acompañar? Yo me apoyo en la escucha, la presencia, la aceptación de lo que hay, la confianza en el poder transformador del “darse cuenta” y en la música.

¿Cómo es una sesión en el hospital?

MUSA Música y Salud somos un equipo de cuatro musicoterapeutas, tres de lxs cuales también estamos formadxs en Terapia Gestalt. Trabajamos en tres hospitales privados  de Madrid, combinando técnicas gestálticas y musicoterapéuticas para  acompañar  de forma integral a pacientes y familiares. Intervenimos con adultxs en UCI,  Hospital de Día de Oncología y Planta de Hospitalización, además de en UCI pediátrica. En todas las unidades atendemos a personas que ya han iniciado su tránsito a la muerte, y son la música y el encuentro aquí y ahora los que facilitan la toma de conciencia y la expresión de sentimientos.

Nuestra labor comienza en el control de enfermería, donde el personal sanitario nos deriva a lxs pacientes que pueden necesitar apoyo terapéutico y después les preguntamos si desean ser atendidxs.  Trabajamos a pie  de cama, en pareja terapéutica, con música en vivo, en intervenciones que suelen durar  20-40 minutos. Muchas veces se trata de una sesión única, por lo que su respuesta al “¿cómo estás?” y nuestras propias percepciones son la base para el vínculo y el encuentro. Entendemos a cada persona como parte de un sistema, así que nos parece esencial incorporar a lxs familiares o acompañantes al trabajo realizado en las sesiones.

El caso de Martín

Conocimos a Martín (nombre ficticio) en marzo de 2018, recién ingresado en la Planta de Hospitalización de adultxs en espera de los resultados de las pruebas diagnósticas. Tiene 70 años y nació en Latino América, aunque sus padres eran catalanes.  Le acompañamos a lo largo de 5 sesiones, proceso durante el cual pasa de ser un paciente oncológico a un paciente en cuidados paliativos, según la descripción del personal de enfermería que le deriva. Las intervenciones tienen una periodicidad semanal, salvo la primera y la segunda que transcurren con quince días de diferencia (por las vacaciones de Pascua).

Desconocemos si Martín ha sido informado de su estado, ya que él no verbaliza en ningún momento la gravedad de su  enfermedad ni la proximidad de la muerte. En cualquier caso, requiere cauces de expresión emocional y elaborar  la experiencia de la fase terminal.

La música ha estado siempre muy presente en su vida, por lo que también muestra una gran necesidad de cantar, tocar y canalizar sus sentimientos a través de las melodías. Tiene su guitarra guardada en el armario del hospital, sin embargo nunca quiere cogerla. En las sesiones de terapia sí que solicita la nuestra y se permite expresar la torpeza que siente, la habilidad perdida, etc. sin que esto limite sus ganas de continuar tocando.

Técnicas utilizadas

El proceso se articula en torno a la técnica musicoterapéutica de elección de canciones, tal y como la describen Aldridge y Ho gan, que “da a los pacientes que tienen dificultades para procesar sus emociones (bien porque les asusta la idea de la muerte, bien porque  no están acostumbrados a expresar verbalmente sus emociones por el compromiso que supone) una alternativa para hacerlo a través de canciones“  (Aldridge & Hogan, 2001). De este modo, la biografía musical de Martín, el repertorio que ha sido significativo a lo largo de su vida, se convierte en el hilo conductor del “darse cuenta”.

Martín no expresa verbalmente ni su situación ni sus emociones. Siempre se refiere a síntomas menores o dice encontrarse bien. Como apuntaba Fritz Perls, la “cháchara” del paciente no refleja su verdadero sentir y nuestra misión como terapeutas ha sido proporcionar la oportunidad aquí y ahora para que Martín pueda tomar conciencia por sí mismo y atravesar todas las emociones que le genera la proximidad de la muerte. En este sentido, cabe destacar la letra de las canciones que elige ya que parecen permitirle expresar lo que todavía no puede formular verbalmente. En palabras de Dileo y Salmon,  las canciones  posibilitan “escuchar y reflejar significados subyacentes,  leit motivs emocionales o temas en el material del paciente, y pueden articular conscientemente lo que está presente pero no se dice” (En el libro Advanced Practice in Medical Music Therapy: case reports, (Dileo, 2015).

En todo momento, la resonancia emocional ha sido un eje fundamental de las sesiones, permitiéndonos conectar con los sentimientos no nombrados, aceptando y acompañando lo que sucede aquí y ahora.

El proceso

1ª Sesión: Revisión de vida.

El personal de enfermería nos presenta a Martín como paciente oncológico al que le realizarán una biopsia ese mismo día. Está acompañado por una de sus hijas, se declara un gran amante de la música y manifiesta su deseo de tocar nuestra guitarra. Al cogerla conecta con mucha impotencia porque no puede mover los dedos como antes. El instrumento se configura ya desde el encuadre como catalizador de la frustración y facilita la actualización del autoconcepto.

Martín desea el tema “The House of Rising Sun”, de los Animals. La canción habla de la sensación de haber arruinado su vida, o quizá de no haberla aprovechado del todo, dando un aviso a las generaciones posteriores para que no cometan su error: “no perder su vida entre el pecado y la miseria”. Es especialmente signific ativa la estrofa que habla de tener un pie en el tren y otro en el andén, manifestando la conciencia del periodo de transición en espera del diagnóstico o incluso entre la vida y la muerte, como una intuición del cercano regreso al lugar del que venimos pero formulado como castigo.

Musicalmente,  se trata de un tema desarrollado en modo menor y compás ternario, lo cual le confiere un tono emocional melancólico que está cantado de forma desgarradora por The Animals. Armonía y melodía tintan la composición de nostalgia y arrepentimiento. Parece como si en un nivel inconsciente Martín supiera la gravedad de su estado y hubiera podido expresar lo que esto le genera a través de la canción elegida.

2ª Sesión: Necesidad de trascendencia.

Martín está acompañado por su hijo y dice encontrarse bien. Habla de su infancia, de sus padres y la sesión comienza con “Paraules d´ amor”, de Serrat. Quiere tocar de nuevo la guitarra, hace varios acordes y tararea, antes de sumergirnos en su elección de hoy: “Mediterráneo”, también de Serrat.

A pesar de no haber recibido todavía el diagnóstico, Martín parece necesitar elaborar la posibilidad de la muerte. Al hilo de la sesión anterior, la primera parte de esta  canción podría ser una reflexión vital con una lectura más positiva, como vividor en lugar de pecador.

La letra refleja la mezcla de temor y deseo, de algo que ya conoce y que puede incluso amar (¿la muerte?). La última estrofa hace una alusión directa a la parca/muerte, expresando aspectos concretos del entierro y  de la trascendencia, “mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista”, tema que vuelve a aparecer en sesiones posteriores.

Musicalmente, esta vez no nos encontramos con una canción melancólica sino con una tonada de más vitalidad, aunque también se desarrolla en modo menor, con un  compás 5/4, variando a lo largo de la canción y aportándole dinamismo.

3ª Sesión: “No quiero morir”, ”no te dejaremos  marchar”.

El personal de enfermería ya nos deriva a Martín como paciente en cuidados paliativos. En esta ocasión se encuentra acompañado por su hija, que aprovecha nuestra llegada para salir de la habitación y tomarse un descanso. Martín se comporta como si no conociera su diagnóstico. No sabemos si no ha sido informado, si no quiere comentarlo con nosotrxs o si está en la fase de negación. Tan sólo manifiesta preocupación y malestar por sus pies hinchados y la frustración que le supone no poder andar bien.

Inicialmente solicita “Tears in heaven” de Eric Clapton, pero la descarta porque es muy triste. Se trata de una elección muy significativa: “Would you know my name if I saw you in heaven?”, “I must be strong and carry on, cause I Know I won´t ´be long here in heaven”. Expresa la preocupación: no estaré mucho más tiempo aquí, ¿me recordaréis? Debo ser fuerte y sobrellevarlo.

Finalmente se decide por  “Bohemianrhapsody” de Queen. Se realiza una versión a capella en la que Martín participa activamente cantándola de principio a fin. A través de la letra comienza dando voz a la sensación de irrealidad, “no sé si esto es real o si es una fantasía, pero no hay escapatoria para la realidad”. Retoma temas abiertos en sesiones anteriores: el pobre hombre que parece haber malgastado su vida, la proximidad de la muerte. Habla también de cómo  “me duele el cuerpo todo el tiempo”, de la despedida y de encontrarse con el diablo, la encrucijada de marcharse o quedarse, que le dejen partir o que le retengan. Fue muy significativa la fuerza con que cantó la frase “no quiero morir”. Curiosamente, su hija regresó  a la habitación cantando y uniéndose a nosotrxs en el momento en que entonábamos “no te dejaremos marchar”.

La riqueza musical y amplitud de registros en esta canción es indiscutible. Pasa por momentos de gran melancolía y tristeza, hasta la fuerza del coro y la guitarra eléctrica, la rabia y la reivindicación cogen voz gracias a la parte más rockera, rindiéndose al final en un suave piano: “en realidad ya no me  importa nada”.

Después de la rapsodia, padre e hija hablan de cuánto les une la música como familia. Recuerda a su otra hija (cantante pop) y a su propio padre (barítono), de quien heredó esta pasión: legado transgeneracional que recibió y que él también transmite.

4ª Sesión: Quiero que todo sea como antes.

Se muestra cansado y decaído, con dolor a causa de sus hemorroides. En la habitación se respira un ambiente de  gran tristeza. El diagnóstico y pronóstico siguen sin ser nombrados explícitamente, al menos delante de nosotrxs.

Se repite el mismo esquema que en la sesión anterior. Espontáneamente elige “Here, there and everywhere” de los Beatles, pero la versión en castellano de un grupo de su país de origen. La letra habla de la necesidad de amor para conseguir una vida mejor, y sostiene que “el amor nunca muere” y que nadie puede negar que hay algo más allá… ¿de la vida? Musicalmente, nos encontramos de nuevo ante una melodía melancólica y suave.

La sesión es interrumpida por su doctora. Salimos unos minutos de la habitación y, al volver a entrar, ha cambiado de opinión porque la canción era muy triste. Pide la guitarra y él mismo toca un tema latinoamericano que habla del tiempo: tiempo para hacer cosas, “tiempo para vivir”. Pero pronto se cansa y también la descarta.

La canción que se trabaja entera en esta sesión es “Yesterday”.

Tanto en este tema como en los anteriores, parece que Martín sigue elaborando implícitamente su diagnóstico y las emociones que le genera: antes los problemas parecían muy lejanos, ahora no se van; antes era fácil, el amor era un juego, ahora hay una sombra suspendida sobre mí; ya no soy el de antes, necesito un lugar donde esconderme, huir. Musicalmente, el modo mayor evoluciona hacia el menor y confiere un tono de gran melancolía, aunque el paciente canta con fuerza.

Hoy es él quien pide finalizar la sesión, algo que no hizo los días anteriores, porque dice sentirse muy cansado.

5ª Sesión: Volar libre.

Martín comenta que está bien de ánimo. Nos cuenta que va a ir a casa de alta al día siguiente y empezará a recibir quimioterapia en el Hospital de Día. Por primera vez le vemos acompañado por su mujer aunque apenas establecen contacto visual, la relación parece distante.

Martín propone el tema de José Luis Perales «Y cómo es él«.  En un principio somos nosotrxs quienes damos el apoyo musical con la guitarra, pero después de un rato el paciente la solicita y, como en sesiones anteriores, es él quien toca y canta.

Este tema habla de un secreto no nombrado, aunque él lo intuye, del poco tiempo que queda: “quizá para mañana sea tarde”. Expresa los celos de lo que disfrutarán los que permanecerán aquí mientras él se prepara para partir. El propio Martín la define como una canción sobre la resignación: no hay lucha, no es reversible. Musicalmente, continuamos con el mismo leit motiv melancólico y triste a pesar del compás cuaternario y el modo mayor.

La sesión continua con “Como un gorrión”  de Serrat, que Martín califica de canción de tristeza y libertad. Al comenzar los primeros acordes, el paciente conecta con la frustración por sus habilidades perdidas (hipotonía en los dedos) quizá como expresión del duelo y la pérdida, aunque parece que puede sostenerlo y sigue tocando y cantando.

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Hay aspectos comunes con la melodía anterior: el ladrón que roba algo importante (¿la sensación de vida arrebatada?), la resignación del que no quiere ser halcón y se conforma con ser un pequeño gorrión, el nido que queda seco y vacío. Con todo y con esto, la imagen del pájaro que vuela parece ser un símbolo de libertad para Martín y quizá una imagen interna del paso a otro estado.

Conclusiones

Ocurre a menudo en este entorno que un proceso se cierra cuando llega el alta hospitalaria, en lugar de cuando lo deciden  terapeuta o paciente. Aun así, revisando el caso con perspectiva y confiando en la autorregulación que siempre marca el ritmo del trabajo, creo que las sesiones de Martín conforman un proceso completo: desde la revisión inicial de vida, viéndose como pecador y vividor, al complejo mensaje de la rapsodia encarnando la propia negación y la del entorno (“no quiero morir”, “no te dejaremos marchar”), pasando por la rabia y la tristeza hasta llegar a la resignación de quien ya no lucha y la imagen del pequeño pájaro que no pelea por ser lo que no es. Parece un viaje  hacia la aceptación que le ha permitido ir atravesando distintas fases para facilitar su integración.

Respecto al trabajo con la familia, sumergirse en el repertorio de Martín parecía permitirles revivir anécdotas y habitar lugares comunes, posibilitando también su propia liberación de emociones y la aceptación de la despedida.

Para mi es un privilegio poder desarrollar este trabajo. Estoy especializada en el ámbito perinatal, pero al introducirme en los cuidados paliativos he descubierto una gran fascinación por el tránsito a la muerte, similar a la que siento por nuestra llegada a este mundo. Ambos son procesos  mal tratados en nuestra cultura a pesar de su gran trascendencia, y creo que atravesarlos con conciencia los transforma en un gran regalo para quien los vive y quien los acompaña.   

Berta Pérez Gutiérrez
MUSA Música y Salud

Bibliografía

  • Aldridge, D. & Hogan, B. (2001). Music Therapy at the End of Life: Searching for the Rite of Passage. En Aldridge, D. (Ed.). Music Therapy in Palliative Care – New Voices. (p. 68-81). London, U.K.: Jessica Kingsley Publishers.
  • Dileo, C. & Salmon, D. (2015). Addressing Horror through Beauty. Music Therapy for a Man with Complex Pain at the End of Life. En Dileo, C. (Ed.)  Advanced Practice in Medical Music Therapy: case reports.

Temas de las sesiones:

SESIÓN 1: The House of Rising sun, The Animals.

There is a house in New Orleans
They call the Rising Sun
And it’s been the ruin of many a poor boy
And God, I know I’m one

My mother was a tailor
She sewed my new blue jeans
My father was a gamblin’ man
Down in New Orleans

Now the only thing a gambler needs
Is a suitcase and trunk
And the only time he’s satisfied
Is when he’s on a drunk

Oh mother, tell your children
Not to do what I have done
Spend your lives in sin and misery
In the House of the Rising Sun

Well, I got one foot on the platform
The other foot on the train
I’m goin’ back to New Orleans
To wear that ball and chain

Well, there is a house in New Orleans
They call the Rising Sun
And it’s been the ruin of many a poor boy
And God, I know I’m one

The House of Rising sun, The Animals


SESIÓN 2: Mediterráneo, Joan Manuel Serrat.

Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa
Escondido tras las cañas duerme mi primer amor
Llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya.
Y amontonado en tu arena guardo amor, juegos y penas
Yo que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno
Que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul
Para que pintes de azul sus largas noches de invierno.
Y a fuerza de desventuras, tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino.
Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero.
¿Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo?
Si te acercas y te vas después de besar mi aldea
Jugando con la marea, te vas pensando en volver, eres como una mujer  perfumadita de brea
Que se añora y que se quiere, que se conoce y se teme
Ay
Si un día para mi mal viene a buscarme la parca
Empujad al mar mi barca con un levante otoñal
Y dejad que el temporal desguace sus alas blancas
Y a mí enterradme sin duelo
Entre la playa y el cielo
En la ladera de un monte, más alto que el horizonte, quiero tener  buena vista
Mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista
Cerca del mar porque yo nací en el Mediterráneo.

Mediterráneo, Joan Manuel Serrat.

SESIÓN 3: Bohemian Rhapsody, Queen.

Is this the real life, is this just fantasy?
Caught in a landslide no escape from reality
Open your eyes look up to the skies and see
I’m just a poor boy, I need no sympathy

Because I’m easy come, easy go
A little high, little low
Anyway the wind blows
Doesn’t really matter to me, to me

Mama, just killed a man
Put a gun against his head
Pulled my trigger, now he’s dead
Mama, life had just begun
But now I’ve gone and thrown it all away

Mama, ooh, ooh
Didn’t mean to make you cry
If I’m not back again this time tomorrow
Carry on, carry on as if nothing really matters

Too late, my time has come
Sends shivers down my spine
Body’s aching all the time
Goodbye everybody, I’ve got to go

Gotta leave you all behind and face the truth
Mama, ooh (anyway the wind blows) I don’t want to die
I sometimes wish I’d never been born at all

I see a little silhouette of a man
Scaramouch, scaramouch will you do the fandango
Thunderbolt and lightning, very, very frightening me
Gallileo, Gallileo, Gallileo, Gallileo,
Gallileo Figaro magnifico

But I’m just a poor boy and nobody loves me
He’s just a poor boy from a poor family
Spare him his life from this monstrosity
Easy come easy go will you let me go

Bismillah, no we will not let you go, let him go
Bismillah, we will not let you go, let him go
Bismillah, we will not let you go, let me go

Will not let you go, let me go (never)
Never let you go, let me go
Never let me go, ooh
No, no, no, no, no, no, no

Oh mama mia, mama mia, mama mia let me go
Beelzebub has a devil put aside for me
For me, for me

So you think you can stone me and spit in my eye
So you think you can love me and leave me to die
Oh baby, can’t do this to me baby
Just gotta get out, just gotta get right outta here

Ooh yeah, ooh yeah nothing really matters
Anyone can see nothing really matters
Nothing really matters to me
Anyway the wind blows

Bohemian Rhapsody, Queen.

SESIÓN 4: Yesterday, The Beatles.

Yesterday, all my troubles seemed so far away
Now it looks as though they’re here to stay
Oh, I believe in yesterday

Suddenly, I’m not half the man I used to be
There’s a shadow hanging over me.
Oh, yesterday came suddenly

Why she had to go I don’t know she wouldn’t say
I said something wrong, now I long for yesterday

Yesterday, love was such an easy game to play
Now I need a place to hide away
Oh, I believe in yesterday

Why she had to go I don’t know she wouldn’t say
I said something wrong, now I long for yesterday

Yesterday, love was such an easy game to play
Now I need a place to hide away
Oh, I believe in yesterday

Yesterday, The Beatles.

SESIÓN 5: ¿Y cómo es él?, José Luis Perales.

Mirándote a los ojos juraría
que tienes algo nuevo que contarme.
Empieza ya mujer no tengas miedo,
quizá para mañana sea tarde,
quizá para mañana sea tarde.
¿Y Cómo es él?
¿En qué lugar se enamoró de ti?
¿De dónde es?
¿A qué dedica el tiempo libre?
Pregúntale,
¿Por qué ha robado un trozo de mi vida?
Es un ladrón, que me ha robado todo.
¿Y cómo es él?
¿En qué lugar se enamoró de ti?
¿De dónde es?
¿A qué dedica el tiempo libre?
Pregúntale,
¿Por qué ha robado un trozo de mi vida?
Es un ladrón que me ha robado todo.
Arréglate mujer se te hace tarde
y llévate el paraguas por si llueve.
Él te estará esperando para amarte
y yo estaré celoso de perderte.
Y abrígate, te sienta bien ese vestido gris.
Sonríete, que no sospeche que has llorado.
Y déjame que vaya preparando mi equipaje.

Como un gorrión, Joan Manuel Serrat.
Es menuda como un soplo y tiene el pelo marrón
y un aire entre tierno y triste como un gorrión.
Le gusta andar por las ramas ir de balcón en balcón
sin que nadie le eche mano como un gorrión.
Nació libre como el viento, no tiene amo ni patrón
y se mueve por instinto como un gorrión.
Pajarillo pardo… En la Carrera de San Bernardo,
quedó tu nido seco y vacío quizá algún niño ya lo robó.
Pajarillo errante que bebe el agua de los estanques y de mi mano jamás comió.
Y no le vende al alpiste su calor ni su canción
por ahí busca su lechuga como un gorrión.
Y le da pena el canario pero no envidia a un halcón.
Le gusta volar bajito como un gorrión.
Ytutearse con las nubes y dormir en el rincón
donde no llegan los gatos como un gorrión.
Pajarillo pardo… En la Carrera de  San Bernardo,
quedó tu nido seco y vacío quizá algún niño ya lo robó.
Pajarillo errante que bebe el agua de los estanques y de mi mano jamás comió.

¿Y cómo es él?, José Luis Perales.

Artículo publicado en la revista de la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG) 2019. Escrito por Berta Pérez.

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